Aprendiendo a tomar buenas fotografías

El arte de ser fotográfo es algo que muchas personas toman a la ligera. Al fin y al cabo hoy en día todo el mundo tiene una cámara en el celular y todos parecieran ser fotográfos profesionales. O por lo menos eso creen. Es como el fútbol, todos se creen ser directores técnicos de sus equipos cuando en realidad no tienen la menor idea. Antes era diferente, no cualquiera tenía una cámara y el espacio para profesionales se encontraba más reducido. Acceder a una cámara era sólo para quienes se dedicaban profesionalmente a ello, personas relacionadas con el periodismo y el arte.
Lo cierto es que no es fácil tomar buenas fotos. Lo podemos ver en las redes sociales. En Instagram por ejemplo, se notan las carencias de quienes no han estudiado, sino que simplemente tienen una buena cámara. Una cámara último modelo no hace al fotografo, aunque ayuda bastante. Hay que saber enfocar, ubicarse, estar en el lugar correcto, hay que conocer de formas y colores. Un fotografo Madrid me enseñó que la fotografía es un arte, y aunque muchos renieguen de ello, es la verdad. Una buena fotografía se aprecia de la misma manera que una buena obra de pintura o una buena película.