Aprende sobre el comportamiento de los gatos domésticos

Los gatos domésticos, y los felinos en general, son animales solitarios de conducta individualista y que en términos generales, no responde a diversas órdenes o comandas (como quizás si lo hace el perro). Este comportamiento probablemente remonte al ADN instintivo del felino, donde al cazar mayoritariamente en soledad, el resto de su comportamiento se moldea bajo esta premisa, siendo así su personalidad. Los canes por otro lado, cazan en grupo, siendo un animal más sociable.

Es interesante analizar que, al considerarse al gato entre de los animales más inteligentes del mundo, tiene la capacidad de aprender muchísimas cosas, objeto que se evidencia con claridad cuando esta nueva actitud aprendida resulta en un beneficio directo para sí mismo.

Al gato que se desenvuelve de manera doméstica, se le tiende a enseñar comportamientos que nos resulten útiles a nosotros los dueños. Un claro ejemplo es la utilización de la caja de arena, siendo este generalmente enseñado por la madre, si estuvo presente durante el desarrollo de esa habilidad cognitiva. Caso contrario la repetición mediante indicación, junto a hacerle oler sus desechos y orientándolos a la caja a probado ser muy efectivo.

Hay otros comportamientos, como salir a la calle durante la noche, que depende mucho de las personas para poder erradicar. Otros comportamientos como la dificultad de bañarlo, cortarle las uñas, etc… es imperativo ir acostumbrándolo de pequeño para que las mismas prendan y sea así posible lograr su colaboración.

Para finalizar cabe analizar conductas naturales como arañar las cosas, que si bien es lo más normal para cualquier felino, para el dueño de un gato doméstico puede resultar tedioso.  Para esto se venden productos muy útiles, que están diseñados para que el gato arañe y de esta forma deje su olor y pueda desasirse de su uña dejando paso a la nueva por venir.